Después del nacimiento de nuestro hijo menor y varios días de dieta, decidimos hacer un viaje, pues nuestro embrazo había sido duro, habíamos pasado una amenaza de aborto, que nos obligó a permanecer varias semanas en casa y privarnos de algunas cosas para cuidar la vida de nuestro bebe, al final superamos la amenaza y Juan Diego nació muy sano y hasta el día de hoy las visitas al médico han sido solo por cuestiones de chequeos y controles de crecimiento.

Así que como les dijimos emprendimos nuestro primer viaje en familia, el destino fue el pueblo natal de Pau, pues allí vive su familia y durante el embarazo no pudimos visitarlos.

Fue un momento especial para compartir con toda la familia, disfrutar a nuestro bebe recién nacido, alejados del ruido y el estrés de la ciudad.

La vida en el campo

La familia de mi esposa, se reúne cada año y  salen de viaje juntos para conocer y compartir, normalmente los acompañamos, pero esta vez no fue posible porque Juan Diego estaba muy pequeño y paula aún estaba recuperándose, así que tenía que guardar reposo.

Así que nos quedamos en la finca de la familia, cuidamos de los animales, recogimos frutas, salimos a caminar con nuestro bebe; el abuelo de Pau ama el cine, cosa que nosotros también disfrutamos, cocinamos juntos con cosas que se cosechan en el campo.

Tuvimos tiempo para nosotros como relación, pues durante el embarazo pasamos una crisis muy dura y casi nos separamos definitivamente

Fue una terapia para nosotros y pudimos reflexionar y darnos cuenta de muchas cosas para nuestra vida en pareja que apenas empezaba, planeamos un montón de cosas, que hasta el momento se nos han ido dando, cosa que nos llena de orgullo en especial como papas.

Esta experiencia fue genial, porque además pudimos mostrarle a nuestro hijo a su corta edad, el amor por la naturaleza y los animales (que por cierto practico más yo que Paula :D) y de cierta manera fue un estímulo, que nos llevó a pensar más maduramente sobre nuestro futuro y las cosas que queremos como familia, en especial nuestra casa en el campo.

 Sin duda y por más simple que parezca, fue una gran experiencia, tal vez sin estar rodeados de lujos, viviendo con lo poco, pero con  nuestro corazón llenos de emociones, transmitiéndole  nuestros sentimientos y sueños a nuestro pequeño hijo.

Categorías: el espacio de papá

2 commentarios

argriman · 30 mayo, 2019 a las 8:15 pm

Bueno, el vivir un riesgo de aborto debe ser una experiencia muy fuerte y admiro tu valor y gracias a Dios todo salió bien y tienes a tu hijo sano y salvo y sin duda tenias más que merecidas esas vacaciones en familia y si hubiese sido tú, también habría elegido el campo para relajarme, creo que es el mejor lugar. Gracias por compartir tu experiencia =)

Andrea · 31 mayo, 2019 a las 9:26 pm

Entiendo mucho tus letras, pues he vivido cosas muy similares que tocan el alma y hacen que cambiemos muchas veces la forma de ver la vida!

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